Andorra Psicótica
Escrito por nona en Alta Montaña Saturday, 7 February 2009 01:49 Sin Comentarios
A alguien escuché decir un día: Cuando miramos hacia atrás y vemos esos recuerdos, esos momentos vividos… buenos, malos o simplemente neutros… es como viajar en el tiempo… sólo cerrando nuestros ojos. Eso me pasa a mi y seguro a ti también. A veces solo cierro los ojos y me siento en esa fría montaña, ya tendré tiempo de ubicar mi historia exactamente en una carta geográfica, por lo pronto lo que hay que saber es que fue en algún lugar en los Pirineos de Andorra la Vieja, Andorra la Bella…
La escases en esos días me hizo sentir lo indefensa que soy por el solo hecho de pertenecer a la raza humana. No me digan que no les ha pasado que les dicen escalar y sus manos empiezan a sudar. Te dicen alta montaña y sientes punzadas en los pies, o no sientes mariposas en el estomago cuando te dicen rapel o caída libre? Bueno pues para mi Andorra me dejó huella permanente, la inmensidad de la nieve, la montaña que te aplasta, el guardabosques hermitaño, el bosque, las hadas, los gnomos, los seres que te sonríen porque saben que no fue fácil que llegaras ahí. En otro plano, el dolor de espalda, los calambres en los pies, los dedos que te arden de frío cuando te tienes que quitar el guante, la desidia de si voy al baño o mejor me aguanto. Y después, la satisfacción, el triunfo, la calma…
Noches más largas no he tenido desde ese mi primer viaje extremo, en donde el cansancio no me permitía dormir, imágenes más bellas no he podido lograr en otro lado más que en la montaña. Eso es psicosis, bien y mal se confunden en tu mente y crean una adicción y para nosotros esa adicción es viajar… Por eso cuando lo que te gusta es viajar siempre vives con la inquietud de que algún día tendrás que partir.

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