Primer día de expedición – Calentando motores
Escrito por kike en Alta Montaña, Expediciones Monday, 12 January 2009 01:07 Sin Comentarios
El primer día de la expedición fue un poco difícil para mi. Si bien la ruta era casi por completo plana, batallé mucho con la mochila que venia cargada por completo con el equipo y la comida. Julián nos explicó que la mejor forma de armar la mochila es poner cosas ligeras hasta abajo y tratar de colocar lo más pesado (Las malditas botas plásticas ) al nivel de la cadera. Después, ya con la mochila en la espalda debíamos ajustarla lo más estrecha posible a la cintura y dejar el ajuste de los hombros un poco más relajado. La pelvis es un hueso muy grande, lo más que puede pasar es que se les ponga rojo después de un rato, decía.
El inicio de la ruta son como 3 horas de caminata por un bosque, hasta llegar a la Piedra del Fraile, donde hicimos parada para comer. Después de ese punto el paisaje cambia drásticamente. Valles grandes con la cordillera de los Andes al fondo, los caminos llenos de piedras chiquitas, grandes y gigantes. Subir y bajar algunos cerros, caminar al lado de algunos ríos.
En el último tramo de este día teníamos que cruzar un río de unos 4 o 5 metros de ancho, el nivel del agua era bastante bajo pero en algunos puntos tenía una profundidad suficiente como para mojarte debajo de las rodillas. Obviamente hay que cuidar el equipo y no mojar nada que vayas a usar allá arriba en la nieve botas, calcetas, pantalón, etc.
¿Suena difícil? No, para nada. El problema es que estos ríos se forman por el deshielo de los glaciares y el agua alcanza a calentarse solo unos 2°C. Julián no advirtió, el agua esta fría, les van a doler los pies cuando estén ahí adentro. Ok, nada que no pueda manejar, pensé. Seguro que por ahí de la mitad te empezarán a doler, te apuras llegas al otro lado y ya está.
Cuando tocó mi turno, me puse los Crocs, me alisté, di dos pasos dentro del río y AAAAAHHHHHH!!!!!!! ¿Quién dijo que estaba fria?… esta congelada!!!! Los pies te duelen como si hubieras jugado 30 partidos de futbol seguidos. Y por ahí de la mitad, los tienes tan entumidos que dejas de sentirlos.
Al final, ya que me pude calentar los pies al sol, puedo decir que ese golpe de agua helada fue una buena terapia para aliviar el cansancio de unas 8 horas de caminata y aproximadamente 10 kilómetros recorridos.
La Playita, el lugar donde montaríamos campamento estaba muy cerca ya.
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