En la última rodada al Ajusco, Abraham me propuso correr con él la primera fecha del Bike Adventure de este año… Aunque no he entrenado como lo hacía antes, accedí porque era una ruta no tan difícil, sólo 28 km de Bici con 500 metros de desnivel y 2.5 km de Kayak.
Nos vimos el sábado pasado a las 7 de la mañana en Lomas Verdes para irnos todos juntos. Antes, nos comimos unas deliciosas Guajolotas pa’ los carbohidratos y la energía necesaria para las subidas. Después de una hora de carretera llena de baches que ponía a prueba nuestra técnica de manejo en el coche, llegamos a un valle un poco después de la Presa Iturbide. Nos registramos, nos dieron nuestros chips y números, etc… Desde que llegamos hacía MUCHO frío, el valle parecía encantado, lleno de neblina. Como dice mi amiguita Gaby, ese lugar es mágico. Después de ajustar las bicis calentamos un poco en el valle, y a las 10 de la mañana ya estábamos formados para arrancar.
Empezó la carrera con un circuito pequeño de 2 km alrededor del valle, casi plano pero con mucho pasto, sin veredas marcadas y difícil de rodar. Empezamos de una forma explosiva y Abraham se quedó un poco atrás, ahí me encontré a Bety que también estaba esperando a su coequipera. Terminando el circuito a Abraham se le desajustó el sillín y nos paramos a arreglarlo. Seguimos y bajamos por una carretera llena de curvas a 50 km/h. Ahí pasamos a varios equipos. Nos volvimos a meter al bosque y empezó una bajada de piedras en camino ancho.
Después de un claro lleno de lodo empezamos un Singletrack MUY técnico pero MUY divertido. Abraham se afferró a su bici y no se bajó en ningún momento. La parte más técnica fue casi llegando a la presa donde el “camino” se llenó de piedras adentro de una zanja muy angosta. Lo bajamos despacio pero sin problemas. ¡Felicidades Abraham!
Dejamos las bicis, nos quitamos los zapatos y nos metimos al Kayak, donde perdimos mucho tiempo, porque NO somos muy buenos para remar. Remamos para adelante, para atrás, dimos vueltas como remolino, hasta que después agarramos la onda y empezamos a ir para donde queríamos. Recogimos una ficha, después remamos para otro punto para recoger la segunda, y al final remamos más rápido para pasar a los equipos que ya nos habían pasado, hasta llegar a donde habíamos dejado las bicicletas. Ahí estaban echándonos porras el buen Goose, Laura, Karla (la esposita), la mamá y la novia de Abraham, etc.
Seguimos rodando por un singletrack medio intransitable paralelo a la presa. Después subimos como 500 metros cargando la bici en medio del bosque y comenzó otro single, plano, de subida, de bajada, pero tan angosto que a veces no se podía rodar, se enredaban las plantas en el manubrio, los pedales chocaban con las piedras… La cereza del pastel fue volver a subir por la subida de piedras y la carretera (la que habíamos bajado). Cuando bajamos esa carretera, por ir concentrados, no nos dimos cuenta de la hermosura del paisaje que la rodea. De subida se contempla la cañada que termina en un valle verde, lleno de vacas pastando. Terminando la subida llegó el último sprint de 2 kilómetros para llegar a la meta. Abraham ya tenía cara de enojado. Rodar sobre el pasto nos cansó demás.
Llegamos a la meta juntos, después de 3:25. Desde luego, no ganamos los primeros lugares, ¡pero sí la satisfacción de cumplir un reto más! Terminando descansamos un poco y nos fuimos a comer con Mike, Clau, Rham, Alan, Karla, Goose, Laura, su hija, etc. ¡Muchas gracias por acompañarnos! Ya están las fotos (cortesía de Karla), y falta que Abraham me pase las suyas…
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