Sunday, 05 Feb 2012
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Popobike 2005

Este fin de semana fuimos al Popobike en Metepec, Puebla… Fue una de las carreras más difíciles de mi vida pero fue toda una experiencia!!! La crónica completa la pueden checar aquí.

¿23 o 47?

Empezó el asunto en un café. Alan me advirtió sobre la pista de 47 km pero me estaba animando para que la hiciera. Yo tenía la duda pero Erick me dijo, no vas para ganar, vas para divertirte, y sobre todo para medirte, así que estaría bien que sí corrieras la de 47 km.

Por otra parte, esa semana tuve la oportunidad y el honor de platicar por el messenger con Luis Canseco, y le pregunté que si la pista chica no estaba muy chica y si la grande no estaba muy grande. Él me contestó: “mientras la pista grande no te quede chica todo está bien”… Desde luego eso me motivó…

Pero no estaba 100% seguro hasta que  mi Maestro Rayo me convenció de hacerla… me decía:

-Claro que puedes, si yo estuviera bien de la mano yo la hubiera corrido…

-Y yo le contesté, pues va, hago la de 47 km pero la corro en tu honor maestro…

y así fue la decisión… 47 largos kilómetros.

El día de la carrera

Me levanté antes de las seis, subí la bici al rack y pasé por Roni y Oscar. Por primera vez en la vida Roni llega a tiempo jajajaja… De ahí nos dirigimos a la Autopista México – Puebla. Unos kilómetros antes de la caseta, todavía de noche, empezamos a buscar al Rayo en el punto donde nos quedamos de ver… ¿Alguien ve a un Rayo Enyesado? Y unos metros después estaba ahí, con una mano enyesada y con la otra haciendo señales con la luz de su celular.

Se subió al coche, llegamos a la primera caseta y ahí vimos a el buen Miguel Ángel, a Claudia y después llegó Beto con el Dios del Olimpo (Spider). Esperamos un poco a Adriana Tapia, que estaba esperando a Betty, pero no llegaron, entonces partimos a Puebla…

El paisaje precioso, pintaba para ser un buen día… Ya se veían el Popo y el Izta a lo lejos, y por fin llegamos a Metepec. Nos estacionamos, fuimos al registro, desayunamos y después bajamos las bicis, las ajustamos y hasta las enceramos jajaja… revisamos que todo estuviera en orden y calentamos un poquito. Nos formamos para salir y arraaaancan!!

La subida

Empezamos con una subida de pavimento, como 3 o 4 km… Como a 200 metros de la salida me encontré al buen Víctor y me fui platicando con él como 100 metros. Me dio gusto poder rebasar en esa a una elite, me sentí feliz por eso. Pero al primer o segundo kilómetro Me rebasó Miguel Ángel y después Erick, los dos me echaron porras.

Cuando iba terminando la subidita esa me empecé a cajetear de la risa al ver un OVNI parado en una montaña, porque me acordé de mi hermano Lalo II, quien me dijo unos días antes: “Cuando veas el OVNI en la montaña, ahí termina la subida…”

Después empezó un plano en la carretera donde me dieron ganas de meter el tercer plato y darle durísimo, pero vi que Erick venía muy relajado, y supuse: “si Erick viene pedaleando tranquilo y no le está metiendo, es porque seguro algo muy ca&%(ón nos espera al rato”, así que decidí irme atrás de él con tranquilidad. En ese momento aprendí que no solo hay que “leer la pista” sino también el ritmo de los competidores, y hasta las caras que hacen jejeje…

Por fin empezó la montaña, con un empedrado y después un arenal como de 1 km… Ahí muchos se empezarona resbalar y como a tres metros de mí un cuate se cayó y se rompió el brazo, no paraba de llorar… La arena estaba muy densa y las llantas de mi bici parecían las patas de Bambi… En ese momento me acordé del consejo del Rayo… vete por las orillas… y así le hice, es donde menos arena había.

Después de ese arenal se dispersó mucho el grupo, yo ya iba más tranquilo y volví a ver a Víctor. Empezaron varios kilómetros de subida, algunos con mucha arena y otros con muchas piedras. Algunos planos y de nuevo más subidas técnicas. En el primer abastecimiento de agua no tomé porque creía que iba bien, ya para el segundo me moría de sed. El sol empezó a pegarme como plomo y me mojaba la cara con un poco de agua pero al minuto ya estaba seco.

Cerca del kilómetro 14 hubo una bajada muy técnica y empinada, después seguimos bajando un poco y fulano se me empareja y me pregunta que si ya vamos a llegar a la meta… La verdad me dio lástima la inocencia del el cuate y le dije que no llevábamos ni la tercera parte, y que seguían como 10 km de subida. Me vio con cara de “te voy a mentar la madre”…

Seguimos subiendo y subiendo, mucha gente se empezó a bajar de la bici, yo procuré no hacerlo, aunque me tuve que resguardar bajo la sombra de un árbol como 5 minutos para bajar mi temperatura corporal. Luego seguí subiendo muy muy despacito pero con ritmo para no cansarme. Hasta que por fin llegué a la parte más alta donde encontré un abastecimiento de agua, una bolsa me la tomé y otra me la vacié en todo el cuerpo. Definitivamente me pegó más el calor que la distancia y que las subidas.

Uno de los organizadores me ofreció una bolsita con miel que me ayudó a recuperarme… Y me dijo, córrele, ya casi acabas, nada más te faltan 23 km de “bajada”, ya casi alcanzas a Gunn-Rita Dahle… jajajaja Yo empecé a bajar, y Víctor se quedó un poco atrás, después me alcanzó y me dijo “es que me fui a dormir 15 minutos en un árbol, ya andaba muy tronado”.

“La Bajada”

Nótense las “comillas” de la “bajada”. En efecto, bajas un singletrack padrísimo, no muy técnico y agarras buenas velocidades, pero después del dichoso singletrack empiezan otra vez los arenales y unos columpios con subidas cortas pero muy empinadas. Quizá sea psicológico porque imaginas que lo que sigue en serio es pura bajada y cualquier subidita se te hace infernal…

Después empezaron algunos planos también muy muy arenosos, al grado de que si te frenas por completo la bici se queda parada, no se cae de lado, como 1/4 parte de la llanta está cubierta de arena. También unas bajadas estaban llenas de piedras, yo sólo buscaba las más grandes y las más planas para pasarles por encima, y terminaban en arena ya que habías agarrado velocidad. Pero eso sí, seguí los consejos de Adriana Tapia, “cuando llegues a la arena no frenes man’taaa!” y así pasé de volada y sin perder el control.

El pueblito Amable

Sucede que después de los columpios llegué a un pueblito donde todo era bonito y donde la gente era muy amable. ¡En serio!, ya me lo había comentado el Rayo, la gente ofreciéndote agua, miel y los niños echándote porras. Son de las cosas que te motivan a seguir. En ese pueblo encontré un abastecimiento de agua, entonces tomé una bolsa de agua con una mano y el manubrio con la otra, como era una zona con muchas muchas  piedras tuve que reducir la velocidad y manejar con una sola mano hasta que se me atraviesa una piedra grandota y se frena mi bici. Ya con la bici parada me hice a un lado de la piedra y me dispuse a tomarme con calma el agua.

Entonces de la gente que estaba ahí echando porras sale un viejito como de 80 años y empieza a maldecir a la piedra, sí, a ESA piedra. ¡Es que esto no puede suceder aquí!, decía… Se metió a su casa y salió con un pico y empezó a partir la piedra en pedazos.

Viejito: Para que nadie se vuelva a frenar con esa piedra (dándole en la madre a la piedra)

Jack: Muchas gracias, muy amable señor (en mi interior no podía contener la risa)

Y la gente le gritaba: ¿pero ya para qué? ya pasó…

Viejito: Para que el año que entra no vuelva a pasar lo mismo…

Ahí entonces me di cuenta de la amabilidad y la buena disposición de la gente, y desde luego la INOCENCIA y el BUEN CORAZÓN del viejito. Pero bueno, seguí mi camino.

El valle de los Últimos Kilómetros

Al salir del pueblo me interné en un valle donde atrás de mí se podía ver el Popocatépetl, y adelante de mí sólo pasto y el camino… En ese tramo iba completamente solo. Ya era plano, más que bajada. Entonces empecé a pedalear y a pedalear, ya estaba cansado, y seguía rodando y el valle no terminaba, seguía sin ver nada más, todavía me sentía lejos de la civilización y yo ya me estaba agotando. Ya pedaleaba sólo por inercia y empezaron a decaer los ánimos. Faltaban probablemente 6 km para la meta.

Pero me acordé de varias cosas, Primero la actitud del Maestro Octavius Máximus, ¡sí se puede, es fácil y lo voy a lograr! no dudo que se me hayan salido dos o tres gritos de ¡Soy Libre! Segundo, me acordé de que le había prometido a mi Maestro Rayo terminarla y eso también me impusló a seguir. Y tercero, me acordé de mi mejor amiga y de su devoción por vivir y de enfrentar verdaderos retos. Esas tres cosas, sin duda, me llevaron a la meta.

Cuando faltaban como 3 o 4 km para la meta afortunadamente me alcanzó el buen Víctor, ya no estaba solo, y empezó el fin del valle en una bajada en la que nos fuimos parejos, bajando rápido como en carrera de dual slalom, pero eso sí, sin dejar de platicar… Víctor venía mentando madres, me decía:

- es mi primer carrera, pero por favor dime que no todas son así… jajaja

- es que esta pista sólo es divertida para el pi%$#&che campeón olímpico

- llegando les voy a mentar la madre a los organizadores

Yo le decía, Víctor no me hagas reír porque me voy a caer…

Víctor: es que ya quiero que haya camino pavimentado:

Jack: creo que nada más va a ser como media cuadra de camino pavimentado  jajajaja

Vïctor: &%$#%&”(/)= (/&%% $%#$”%  %$&$%&#&… pero qué gusto me va a dar llegar contigo!

El final

Bajamos una calle adoquinada echo la madre, probablemente lo más divertido, la gente empezó a echar porras, casi nos seguimos derecho donde nos teníamos que dar la vuelta y Víctor me dice: todavía falta 1 km, y le digo: ¡no maa$%&#! si ya estoy viendo el Zócalo… Así que nos perfilamos para hacer nuestra triunfal aparición (jajajajaja) en la meta, dimos vuelta a la izquierda y por fin llegamos (más o menos 4:40 horas, dos o tres minutos después que Gunn Rita Dahle, pero qué importa jajajajaja).

Ahí Roni y el Maestro Rayo ya nos estaban esperando con una Cocacola (Rayo: chínguesela completa pa’ levantarse…) y con la sonrisa en la boca. Venía medio muerto pero feliz y orgulloso.

Rayo: ¿Cuáles son tus primeras impresiones?

Jack: Eeeessas son mamaaaaa/(&%$#sss…

Y esta crónica termina con un plato de pasta de Italpasta el patrocinador y con la compañía de los buenos amigos…

Conclusiones, Aprendizajes y Agradecimientos:

  • La pista grande no me quedó chica, pero tampoco grande, grande te sientes cuando la terminas (Gracias Luis Canseco)
  • La primer subida termina cuando ves un OVNI (Gracias Lalo II)
  • Cuando veas arena vete por la orilla (Gracias Maestro Rayo, por ese y todos tus consejos)
  • Cuando vayas bajando echo la madre y veas arena no frenes (Gracias Adriana Tapia)
  • Siempre se puede dar un poco más. ¡Es fácil y lo voy a lograr! (Gracias Octavius)
  • Gracias a mi mejor amiga, que aunque no pudo ir a la carrera, SÍ estuvo conmigo.
  • Gracias a Víctor por la compañía durante la carrera.
  • Gracias a Roni y a Oscar por las porras y la compañía.
  • Hay que saber leer la pista, pero también el ritmo de los corredores.
  • Gracias al Viejito y a su pico que tuvo toda la buena intención de que nadie se vuelva a frenar con esa piedra
  • No es lo mismo Gunn Rita Dahle, que Dale a Gunn Rita…

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