No puedo descender dos veces el mismo río
Escrito por jack en Otras Tuesday, 3 October 2006 06:00 Sin Comentarios
Este fue un fin de semana increíble, inolvidable, perfecto. Salimos desde el viernes tempranito hacia Xalapa Paty, Luis y yo, pasamos por Eloísa y nos quedamos de ver en casa de Miguel Preciado donde ya estaban Miguel, Iris y Raul. Así que en las dos camionetas salimos hacia Veracruz. Después de una ponchadura de llanta de la camioneta de Paty, continuamos con nuestro camino. Pasamos a desayunar en Llano Grande y seguimos hasta un pueblo que se llama “El Seco” a comprar artesanías de piedra, y un molcajete que por fin no compró Miguel.
| Llegamos a Xalapa y conocimos el centro. La catedral, la plaza, el mirador, el palacio de gobierno y comimos nieves de limón y de mamey. En la tardecita íbamos a ir a Coatepec por café pero no nos dio tiempo así que seguimos hacia Jalcomulco. Llegando comimos mariscos y nos dirigimos al lugar del Rafing. Después de presentarnos y acomodarnos en el hostal fuimos a una caminata culturar en la tarde/noche por todo el pueblo. Conocimos a varios personajes del pueblo, la capilla de la Virgen, tiendas de artesanías, el pipián, etc. Cuando regresamos al hostal ya estaba lista una deliciosa cena. Cenamos, platicamos hasta tarde y nos dormimos.
Al día siguiente salimos a una caminata por el bosque después de desayunar. Bajamos 2 rappeles de 65 metros, en medio del bosque, cerca del río. Después bajamos por 4 tirolesas. Y la más larga de 220 metros, que cruza el río. Conocimos varias especies de flora y fauna del lugar y regresamos a comer. Después fue la plática de seguridad del Rafting y en la tarde tuvimos el primer descenso. Nerviosos llegamos al río, bajaron las balsas… Chalecos, cascos, remos y listo… a subirse. Fue lo más divertido del viaje, un descenso de 2 horas que parece que duró 10 minutos. Aprendimos algunas técnicas, y fluyó la adrenalina por todo el cuerpo. Estuve a punto de caerme de la balsa de no ser porque Miguel y Paty me agarraron. Regresamos empapados y cansados, entramos a un delicioso y espiritual Temazcal y después escuchamos los mitos y leyendas de la región. Yo ya cabeceaba así que nos fuimos a dormir temprano. Llovió toda la noche, así que el río al día siguiente estuvo mucho más picado y con más caudal. Nos levantamos, desayunamos y nos alistamos para el segundo descenso. Nos llevaron al mismo tramo y recorrimos los mismos rápidos. Cada parte técnica con su respectivo nombre, pero esta vez fueron más difíciles de pasar, pero más emocionantes porque ya no sentimos el miedo de la primera vez. Lo disfrutamos y nos difertimos como enanos. En el segundo rápido Miguel se cayó de la lancha pero afortunadamente se quedó agarrado de la cuerda, así que fue fácil poder ayudarlo a subir a la balsa. Y como todo lo que empieza termina, tristemente después de comer nos regresamos a México, después de pasear por el Centro de Jalcomulco. Cansados pero contentos, satifechos pero con ganas de más. Muchas gracias a todos por su compañía y por compartir estas expriencias. No puedo descender dos veces el mismo río,
pues cuando lo desciendo la segunda vez
ni el río ni yo somos los mismos.
(Heráclito)
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