Actividad de oficina en el Nevado de Toluca

La escalada bien puede ser una actividad para construir relaciones. Cuando trabajaba en mi empleo anterior se me ocurrió un día organizar un viaje al Nevado de Toluca e invite a todo mi equipo. Se generó tanta emoción alrededor del viaje que se empezó a unir gente de otras áreas de la empresa, al final fuimos cerca de 25 personas.
Como en todo viaje de este tipo publicamos la lista de equipo que era necesario llevar y fue todo un triunfo que todo mundo fuera bien equipado. Era una salida sencilla, pero si había que llevar lo suficiente para pasar una noche sin frío, para comer bien y para poder subir al día siguiente a la montaña.
Nos quedamos ese día en el albergue que esta en la primera pluma, justo llegando al Nevado. Llegamos ya de noche pero afortunadamente encontramos espacio para todo mundo. Ese albergue esta muy acogedor, nada 5 estrellas o Gran Turismo, como en todos los albergues alpinos de México, pero había una chimenea y varias habitaciones con camas matrimoniales. Como éramos tantos nos dividimos y rifamos las camas de forma que se quedaran 4 personas en cada habitación, 3 en el piso y una en la cama.
Esa noche fue de gran algarabía porque era una actividad nueva para todo mundo y todos estaban muy emocionados por lo que sucedería al día siguiente.
Acordamos salir antes del amanecer, llegar hasta el cráter y regresar el mismo día. Yo siempre había subido en coche hasta la segunda pluma así que ni me imaginaba como iba a ser el camino. Solo suponía que sería algo sencillo ya que seguiríamos la ruta de los coches.
Y si, era una ruta sencilla pero larga, larga, larga. Tardamos como 5 horas en llegar al cráter y otras 3 en bajar. El camino fue duro para la gente que no estaba acostumbrada a este tipo de ejercicio. El Nevado no es una montaña muy alta pero esta cerca de los 4,000 msnm así que la altitud cuenta mucho.
A la mitad del camino el Pollo, uno de los integrantes de mi equipo, empezó a sacar sus conclusiones.
- Se me hace que Kike nos esta torturando porque siempre llegamos tarde a trabajar, ya voy a llegar temprano!!
Al final no fue suficiente la tortura para hacer que el Pollo llegara temprano a trabajar, pero si que fue una experiencia divertida y útil para fortalecer la relación que todos teníamos en el trabajo.