Travesía por el Río Balsas

Salimos de Morelia un  jueves temprano si no mal recuerdo. Llevamos la consigna de embarcarnos  por el río Balsas para remar corriente abajo hasta la costa.
El trayecto desde Morelia no toma más de 4 hrs para llegar a la presa de Infernillo por la autopista, que en ese momento estaba incompleta. Precisamente el puente más grande que ahora tiene saliendo de un túnel, antes de las cortinas de la Hidroeléctrica, estaba en construcción .
Hicimos el trayecto sin problemas  y con varias escalas ya que nuestro plan incluía montar un buen rappel en algún puente de los que tiene la autopista.
Íbamos bien armados con cuerdas y con todo lo necesario.  El sitio que más nos gusto para bajar en rappel fue el puente que está antes la caseta de Nueva Italia. Tiene un enorme claro con un desnivel que supera los 80mtrs.
Pero la verdad es que las condiciones del lugar y el cañón exigen ya una vez montado el rappel, un día entero, quizá dos, de salida, por cuerda con ascensores o caminando por la ladera. Que bien los vale porque abajo hay agua corriente y se aprecia un ecosistema hermoso y distinto al que rodea la ruta.

Por  esta razón seguimos adelante hasta el sitio donde ahora esta el túnel y un puente que estaba en construcción. No se podía atravesar por ahí, sin embargo ya estábamos a unos minutos de donde nos deberíamos embarcar a la mañana siguiente,  así que nos detuvimos y decidimos ahí montar un buen rappel que descendiera  hasta caer en la presa, nadar un rato y pasar ahí la noche.

Recuerdo que la tercera vez que me solté del extremo inferior de la cuerda (que distaba unos 3 metros hasta el agua) atardecía el fondo se había tornado obscuro y ya no alcanzaba a ver bien la orilla pero hacia tanto calor y el agua estaba tan deliciosa que no me resistí
La mañana siguiente llegamos muy temprano a las instalaciones de la planta de CFE donde un contacto nos esperaba para llevarnos hasta la orilla del río, guardar la camioneta un par de días y luego ir por nosotros a bahía Petacalco donde el balsas llega finalmente hasta el Pacifico.
Un día entero después de salir, habíamos recorrido aproximadamente unos  9  km. Llevábamos provisiones para pasar 2 noches…
El recorrido esperado en línea recta tiene más de 35 km. Nuestro  trayecto por el río  representaba una meta de 43 km remando…corriente abajo…
Fue una idea errónea no pensar con claridad en la capacidad de la balsa en que nos embarcamos;   pequeña,  el peso a su 95%  y debo agregar, muy malos remos.
Al decidir hacer este viaje estaban tan clara en mi mente la imagen de  las enormes bocas de desfogue de la presa y el río corriendo entre las montañas hacia el mar. Imaginaba algunos embalses a lo largo de las montañas pero siempre pensé en tener corriente a favor por lo que seria cosa de remar un poco y dejar la balsa avanzar a capricho del río.
En la mañana del tercer día la balsa del equipo comenzó a desinflarse pero logramos avanzar 3 Km más.  Llegamos hasta un pequeño caserío donde había un par de familias que vivan del cultivo y la pesca local. Ahí nos dijeron  que el trayecto que nos faltaba aun era bastante largo y que en vez de encontrar corriente a favor el escenario era adverso ya que el embalse se hace cada vez más ancho mientras más cerca está el mar. Al final del camino hay otra presa que se llama La Villita y ahí la orientación de las montañas permite entrada al viento que viene del pacifico y la superficie del agua tiene  corrientes  tierra dentro.
Estuvimos nadando un poco por ahí y tras analizar la situación decidimos pedir ayuda a la gente local. Les pagamos el combustible para que nos remolcaran en una lancha de motor hasta la presa de La Villita
El trayecto con la lancha de motor duro al menos 3 hrs por lo que pudimos constatar que nos hubiera tomado al menos 3 días más lograrlo en la balsa de remos.
Contentos llegamos al final de río, nuestras esperanzas de recorrer el tramo a remo habían fracasado, sin embargo el recorrido había sido excepcional.  La noche que pasamos en la sierra, los escenarios naturales de las montañas, las aves, la lejanía, el cielo, en fin.
Nos quedaba por delante  la playa…
Llegamos a Petacalco a media tarde y en la primera ramada que vimos nos despachamos un rico pescado y unas buenas cervezas. Esa noche dormimos tendidos en la playa de rocas arrullados por  mar.  A la mañana siguiente como lo habíamos previsto llegaron por nosotros, y por si hubiera sido poco lo que nos había pasado, nos invitaron a visitar el interior la hidroeléctrica .
Finalmente  una gran experiencia en un sitio desconocido y poco visitado, a pesar de no haber podido hacer el trayecto remando…  nos salió de maravilla.

Notas de Viaje

  • Pensamos que es muy viable hacerlo en kayak.  Remando preferentemente de noche o  de tarde y muy temprano para evitare el terrible sol de medio día
  • Llevando pocos alimentos para 3 noches  y teniendo un promedio de remo de 15 Km diarios.  Es posible conseguir provisiones a la mitad del recorrido y el agua con unas gotas de cloro es perfectamente potable.
  • Quizá jalar un balsa de  provisiones o un kayak extra que se pueden ir  turnando.
  • Además seguro en los campamentos por las noches es viable montar un par de trampas  de conejo o ardilla ya que en la ribera se pueden ver muchos animales por la noche. O subir de día a la montaña a probar suerte.
  • Así mismo es un buen tip saber que en caso de emergencia es posible seguir por tierra las vías del tren hasta llegar a La Villita, ya que aventurarse a la montaña sería del todo complicado. Es una zona en que la vegetación es muy cerrada y seca además de que por la geografía resulta muy difícil orientarse.